He leído varias novelas de Manel Loureiro y, aunque todas tienen algo que me ha llevado a seguir leyendo al autor, con Antes de que todo cambie me ha sucedido algo distinto. Esta vez he terminado la novela con la sensación de haber encontrado su historia más redonda de las que he leído hasta ahora.

No porque sea la más espectacular ni porque Loureiro haya abandonado los elementos que suelen formar parte de sus historias. Al contrario. Están la acción, el suspense, el peligro y ese ritmo que hace que siempre parezca que queda algo por descubrir. La diferencia está en que esta vez he encontrado una historia en la que todo eso funciona acompañado de unos personajes que tienen mucho más peso del que puede parecer al principio.

Una cumbre europea que se convierte en una amenaza

La novela nos lleva hasta A Toxa, donde se celebra una cumbre que reúne a los principales dirigentes de la Unión Europea. Todo debería estar controlado. La seguridad es máxima y cualquier posibilidad de riesgo parece contemplada. Pero existe una amenaza.

Alguien está preparando un atentado y el objetivo es tan importante como las consecuencias que tendría conseguirlo. A partir de ahí, Manel Loureiro construye una historia que va aumentando la tensión mientras nos acerca a quienes están detrás de lo que sucede y a quienes intentan impedirlo.

No quiero contar mucho más sobre el argumento porque creo que esta es una novela que gana cuando el lector descubre sus piezas a medida que avanza.

La premisa puede parecer la de un thriller político, pero Antes de que todo cambie no se queda ahí. La política sirve como escenario para una historia en la que las motivaciones personales terminan teniendo tanta importancia como la propia amenaza.

Cuando detrás del peligro hay una historia personal

Una de las cosas que más me han gustado es que Loureiro no construye el conflicto únicamente alrededor del atentado. Samuel Hoyos es fundamental para entenderlo.

Es un hombre marcado por una tragedia y por las consecuencias que esa tragedia ha tenido en su vida. Sus decisiones no aparecen de la nada. Hay un pasado que explica su forma de actuar y que hace que el personaje resulte más complejo de lo que podría parecer en un primer momento. Y esto me parece importante porque permite que el lector se haga preguntas.

Podemos condenar lo que hace un personaje y, al mismo tiempo, intentar comprender por qué ha llegado hasta allí. Una cosa no elimina la otra. La venganza, la pérdida y la culpa tienen un papel importante en la novela y hacen que la historia vaya más allá de la persecución de buenos y malos.

Julia Duarte y la investigación

Al otro lado de la historia encontramos a Julia Duarte, la inspectora que tiene que intentar averiguar qué está sucediendo.

Su investigación nos permite acercarnos a la trama desde una perspectiva diferente. Mientras conocemos las circunstancias que rodean a Samuel, también seguimos los pasos de quienes intentan descubrir qué hay detrás de la amenaza.

La combinación funciona porque evita que la novela dependa de un único punto de vista. Julia no está ahí solo para perseguir al responsable. Sus decisiones también tienen consecuencias y su presencia contribuye a que la historia mantenga el equilibrio entre acción e investigación.

El ritmo como una de las grandes virtudes de Manel Loureiro

Si hay algo que Loureiro sabe hacer bien es conseguir que una novela avance.

Antes de que todo cambie tiene un ritmo ágil, pero no tengo la sensación de que la historia corra sin saber adónde va. Cada capítulo aporta algo y la información se va dosificando para mantener la curiosidad.

Cuando parece que ya tenemos una idea clara de lo que está ocurriendo, aparece un nuevo elemento que obliga a cambiar la perspectiva.

Y eso provoca uno de los efectos que más agradezco en un thriller: el deseo de seguir leyendo.

No necesitamos grandes artificios para que exista tensión. Basta con saber que algo va a suceder y no conocer cuándo, cómo ni quién acabará pagando las consecuencias.

Una historia de culpa, venganza y decisiones

Más allá del atentado y de la investigación, hay una cuestión que me parece más interesante: qué hacemos cuando el dolor termina ocupando todo el espacio.

Los personajes de esta novela tienen que enfrentarse a decisiones que no siempre tienen una solución buena. Hay situaciones en las que escoger significa perder algo y en las que las consecuencias pueden ser irreversibles.

Por eso el título adquiere un significado que va más allá de la amenaza que plantea la trama.

Antes de que todo cambie existe un momento en el que todavía podemos decidir.

Después, quizá ya sea demasiado tarde.

Esa idea recorre la novela y hace que el componente personal tenga más importancia de la que esperaba cuando empecé a leerla.

Un thriller que no necesita renunciar a los personajes

Creo que aquí está la razón principal por la que Antes de que todo cambie me ha gustado tanto.

Manel Loureiro consigue construir un thriller que funciona como thriller, pero que no depende solo de la acción.

Hay tensión. Hay peligro. Hay investigación. Hay momentos en los que las cosas se complican y el lector quiere saber cómo van a salir los personajes de determinadas situaciones. Pero también hay personas con un pasado. Y eso cambia la lectura.

Cuando los personajes nos importan, las consecuencias de lo que ocurre adquieren otro peso. Ya no queremos saber solo quién ganará o quién conseguirá escapar. Queremos saber qué quedará de ellos cuando todo termine.

La novela de Manel Loureiro que más me ha gustado

He leído otras novelas de Manel Loureiro y precisamente por eso puedo valorar mejor lo que me ha encontrado en esta.

Antes de que todo cambie reúne muchos de los elementos que asociamos al autor, pero los combina de una forma que me ha resultado más equilibrada. El ritmo está ahí, pero no se come a los personajes. La acción tiene peso, pero no convierte la historia en una sucesión de escenas. La investigación funciona, pero tampoco desplaza el componente emocional. Y creo que esa combinación es lo que hace que la novela destaque.

Cuando terminé la lectura tuve una sensación muy clara: esta es, hasta ahora, la novela de Manel Loureiro que más me ha gustado. No necesito decir mucho más.

Si os gustan los thrillers con acción, suspense y personajes marcados por su pasado, Antes de que todo cambie merece un lugar entre esas lecturas que empiezas pensando que vas a pasar un buen rato y acabas agradeciendo haber elegido. Porque sí, queremos descubrir qué va a ocurrir; pero esta vez también queremos saber qué va a quedar de los personajes cuando todo cambie.


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