La pandemia de COVID-19 marcó un antes y un después en nuestras vidas. Durante el confinamiento surgieron numerosas iniciativas creativas y muchos escritores encontraron en aquella situación un motivo para contar, imaginar y reinterpretar lo que estaba ocurriendo.

En ese contexto se sitúa La Pasión según Diodoro (Auge y caída del Gran Delfín), de Javier Navarro, publicada por Contrabando en 2022. La novela parte de una premisa tan disparatada como sugerente: imaginar una nueva venida de Cristo durante la pandemia y convertir ese acontecimiento en el origen de una nueva religión, el delfinismo.

El resultado es una obra satírica y posmoderna que mezcla humor, elementos fantásticos, referencias religiosas y culturales y una buena dosis de absurdo.

Una nueva religión en plena pandemia

La historia transcurre en una ciudad vacía y asolada por la peste, con las calles desiertas y vigiladas por helicópteros. En este escenario aparecen Diodoro y su inseparable Sardanápalo, que encuentran al hijo de Dios en una iglesia cercana al mar.

El nuevo mesías lleva mascarilla y guantes, una imagen que sitúa desde el principio lo sagrado dentro de una realidad que todos tenemos muy presente. A partir de ahí comienza a construirse el delfinismo, una religión alrededor de este nuevo Cristo y de los personajes que se acercan a él.

Navarro utiliza esta situación para jugar con las estructuras y los símbolos religiosos. Aparecen seguidores, oportunistas, herejes y autoridades eclesiásticas, todos ellos tratados desde una perspectiva paródica.

El propio lenguaje contribuye al juego. El autor imita el tono de los textos evangélicos y lo mezcla con expresiones y referencias contemporáneas, creando un contraste que forma parte de la propuesta humorística de la novela.

Humor, referencias y literatura posmoderna

Uno de los aspectos más particulares de La Pasión según Diodoro es la cantidad de recursos que utiliza. Los capítulos breves se combinan con oraciones, ilustraciones alegóricas y notas a pie de página que introducen nuevas referencias y comentarios.

La novela juega con la literatura, la religión y la cultura popular y construye un relato en el que realidad y fantasía se mezclan sin demasiadas fronteras.

También se perciben ecos de autores y creadores como Borges, Buñuel o Álvaro Cunqueiro, referencias que ayudan a situar la obra dentro de una tradición de literatura fantástica, humorística y de ruptura con las convenciones narrativas.

Las notas y el tono casi académico de algunos pasajes forman parte de esa misma estrategia. Navarro construye una especie de falsa documentación alrededor de una historia disparatada, lo que añade otra capa de humor al conjunto.

Una novela que no ha terminado de conquistarme

Y aquí es donde tengo que separar las cualidades de la obra de mi experiencia como lectora.

La Pasión según Diodoro me ha parecido una novela interesante y con una propuesta original. Hay imaginación, humor, referencias culturales y un evidente trabajo detrás de su construcción. Sin embargo, no he terminado de conectar con ella.

Creo que buena parte de esa distancia tiene que ver con su carácter tan particular. La acumulación de referencias, juegos literarios, notas y recursos satíricos puede resultar estimulante para algunos lectores, pero en mi caso ha creado cierta distancia respecto a la historia.

Eso no significa que considere que sus recursos no funcionan. Al contrario, forman parte de una propuesta coherente y reconocible. Pero una cosa es apreciar lo que un autor intenta hacer y otra distinta sentir que la lectura te atrapa.

En mi caso, La Pasión según Diodoro me ha interesado más por su planteamiento y por la forma en que utiliza la pandemia como punto de partida que por la historia en sí.

Religión, pandemia y absurdo

Bajo el humor y la parodia hay también una reflexión sobre la religión y sobre el papel que desempeñan las creencias en momentos de incertidumbre.

La pandemia proporcionó un escenario especialmente apropiado para este planteamiento. El miedo, el aislamiento y la necesidad de encontrar explicaciones podían convertirse en materia literaria y, en esta novela, sirven para construir una nueva mitología.

El delfinismo funciona así como una invención humorística, pero también como una forma de jugar con los mecanismos mediante los que se construyen las religiones, los símbolos y las figuras que terminan adquiriendo carácter de mito.

La novela no pretende ofrecer una visión realista de la pandemia. La utiliza como punto de partida para llevar la situación hacia el absurdo y construir una historia que cuestiona algunas convenciones religiosas, sociales y culturales.

Mi opinión sobre La Pasión según Diodoro

La Pasión según Diodoro es una novela singular, difícil de encajar en una categoría concreta y con una propuesta literaria arriesgada.

Javier Navarro mezcla sátira, fantasía, humor, referencias culturales y parodia religiosa para construir una historia nacida del contexto excepcional de la pandemia. El resultado tiene momentos muy imaginativos y una evidente voluntad de jugar con las formas literarias.

En mi caso, sin embargo, no ha sido una lectura con la que haya terminado de conectar. He apreciado su originalidad y el trabajo que hay detrás de la propuesta, pero la acumulación de recursos y referencias ha hecho que mantuviera cierta distancia durante la lectura.

Creo que es una de esas novelas ante las que cada lector puede reaccionar de una manera muy distinta. Precisamente por su carácter experimental y por la cantidad de elementos que incorpora, puede encontrar lectores muy receptivos a su propuesta y otros que, como me ha ocurrido a mí, valoren sus cualidades sin llegar a entrar del todo en su universo.

Y quizá ahí reside también parte de su interés: no es una novela que busque pasar desapercibida.


Descubre más desde El baúl de Xandris

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.