Nadie en esta tierra, publicada por Destino en 2023, es la primera novela de la llamada «Trilogía del sicario sin nombre» de Víctor del Árbol. Una novela negra que parte de una investigación policial para adentrarse en terrenos mucho más complejos: la culpa, la corrupción, la memoria, la violencia y las consecuencias de las decisiones que tomamos.
En mi caso, fue una de esas lecturas que dejan huella. La primera entrega me encantó, y no solo por la intriga. Víctor del Árbol consigue que el interés por descubrir qué está ocurriendo vaya acompañado de otro mucho más humano: comprender a unos personajes que cargan con su pasado y que, de una forma u otra, están intentando sobrevivir a él.
Julián Leal, un policía al límite
Julián Leal es inspector de policía en Barcelona y atraviesa uno de los momentos más complicados de su vida. A sus problemas profesionales se suma una noticia médica que cambia su perspectiva sobre el tiempo que le queda. Además, ha sido expedientado después de agredir a un miembro respetable de la sociedad durante una investigación relacionada con abusos a menores.
No es, por tanto, el típico protagonista de novela negra que se enfrenta a un caso desde una posición de seguridad. Leal empieza la historia en una situación de enorme fragilidad y con demasiadas cosas en juego.
Después de regresar al pueblo gallego en el que creció, comienzan a aparecer cadáveres que pueden estar relacionados con él. La investigación arrastra a Julián y a su compañera Virginia hacia una trama mucho más peligrosa de lo que parece en un principio.
Y aquí está una de las cosas que más me gustan de la novela: el caso policial no funciona como una historia independiente de la vida del protagonista. Lo que ocurre fuera de la investigación y lo que Julián arrastra de su pasado terminan formando parte del mismo conflicto.
Víctor del Árbol no presenta a un héroe perfecto. Leal es un personaje lleno de contradicciones, alguien que ha tomado decisiones discutibles y que también ha cometido errores. Pero eso no hace que resulte menos cercano al contrario, su fragilidad y su manera de enfrentarse a lo que le está ocurriendo hacen que el lector quiera saber hasta dónde será capaz de llegar.
Un sicario que permanece en las sombras
Junto a Julián Leal aparece otra de las figuras que sostienen buena parte de la tensión de la novela: un asesino profesional que trabaja por encargo y que parece conocer los secretos de quienes se encuentran a su alrededor.
Es una presencia que funciona de una forma distinta a la del antagonista tradicional. No necesita estar constantemente en primer plano para mantener la amenaza. Su capacidad para moverse sin ser visto y el conocimiento que posee sobre otras personas generan una sensación de peligro que va creciendo a medida que avanza la historia.
El sicario no es solo alguien que mata por dinero. Su existencia permite a Del Árbol introducir una reflexión sobre quienes tienen poder suficiente para conseguir que otros hagan el trabajo sucio. El propio autor explicó en una entrevista con EFE que los crímenes de la novela no son hechos aislados, sino que están relacionados con un sistema corrupto que intenta protegerse cuando se siente amenazado.
Y esa idea me parece importante para entender Nadie en esta tierra. Porque la novela no habla únicamente de un policía que intenta resolver unos crímenes. Habla también de todo aquello que sucede cuando determinadas personas creen que están por encima de las consecuencias.
Una novela negra que habla de corrupción e impunidad
Aunque la intriga tiene un peso evidente, lo que hace que la novela vaya más allá de un thriller policial es la manera en que Víctor del Árbol utiliza la investigación para hablar de cuestiones que reconocemos fuera de la ficción.
La corrupción, los intereses ocultos, los silencios y la impunidad forman parte de la historia, pero no aparecen como un simple decorado. Se encuentran relacionados con los personajes y con las decisiones que estos toman.
El poder aparece como una herramienta capaz de condicionar la vida de quienes no lo tienen. Y frente a él se encuentran personas que, aunque sepan que tienen pocas posibilidades de ganar, deciden seguir adelante.
Eso convierte a Julián Leal en mucho más que un inspector que investiga unos asesinatos. Su enfrentamiento con lo que está sucediendo también es una forma de enfrentarse a un sistema que parece diseñado para proteger a quienes ocupan determinadas posiciones.
El propio Víctor del Árbol ha explicado que uno de los temas de la novela es precisamente esa tendencia de algunas personas a mirar hacia otro lado cuando descubren que algo no funciona o cuando se encuentran ante un caso de corrupción.
El pasado nunca desaparece del todo
Otro de los elementos que más peso tienen en la novela es el pasado.
En Nadie en esta tierra, el pasado no aparece como una explicación sencilla de todo lo que ocurre en el presente. Las heridas antiguas no desaparecen porque hayan pasado los años, y algunas decisiones continúan teniendo consecuencias mucho después de haber sido tomadas.
Esta es una característica que encuentro muy interesante en la narrativa de Víctor del Árbol. Sus personajes no parecen construidos para que el lector pueda clasificarlos con facilidad entre buenos y malos. Hay circunstancias, decisiones, errores y consecuencias.
El autor ha señalado que, en sus historias, el pasado no siempre contiene las respuestas que buscamos, sino también traumas, miedos y preguntas que siguen sin resolverse.
Creo que esa idea encaja muy bien con Julián Leal. Su presente está condicionado por todo aquello que ha vivido y por las decisiones que ha tomado, pero no puede limitarse a aceptar que las cosas son como son.
Intriga, tensión y personajes con algo que perder
Una de las razones por las que disfruté tanto de Nadie en esta tierra es que la intriga no depende únicamente de descubrir quién está detrás de los crímenes.
Hay algo más que mantiene la tensión: qué les va a ocurrir a los personajes.
Julián tiene mucho que perder. Su carrera, su reputación, su propia vida y las personas que le importan están en juego. Y cuando un protagonista se encuentra en una situación así, cada decisión adquiere un peso diferente.
Eso permite que la novela combine la investigación criminal con una dimensión psicológica que, para mí, resulta fundamental. Víctor del Árbol no se limita a plantear un misterio para que el lector intente resolverlo. Utiliza ese misterio para poner a sus personajes frente a sus propios límites.
Y ahí es donde la novela negra adquiere otra dimensión. El crimen importa, pero también importan las personas que lo cometen, las que lo sufren y las que deciden actuar cuando sería más fácil permanecer al margen.
Una primera novela que deja ganas de más
Nadie en esta tierra fue para mí una magnífica puerta de entrada a esta trilogía. Me gustó la combinación de intriga y profundidad de los personajes, pero sobre todo la sensación de que detrás de la investigación había una historia mucho más amplia sobre la justicia, la corrupción, la culpa y las consecuencias del pasado.
Julián Leal es un protagonista que funciona precisamente porque no es perfecto. Está herido, tiene miedo, se equivoca y se encuentra en una situación límite, pero continúa avanzando. Y frente a él, el sicario sin nombre representa otra forma de enfrentarse al poder y a quienes creen que pueden decidir sobre la vida de los demás.
La novela también deja una reflexión que me parece muy propia de Víctor del Árbol: qué hacemos cuando sabemos que algo es injusto y hasta dónde estamos dispuestos a llegar para intentar cambiarlo.
Por eso Nadie en esta tierra no se queda en una novela de policías y asesinos. Utiliza la novela negra para hablar de personas, de heridas que no desaparecen y de una sociedad en la que el poder y la impunidad pueden terminar condicionándolo todo.
En mi caso, la respuesta fue clara desde el principio: la primera novela de la trilogía me encantó. Y después de terminarla entendí que quería seguir leyendo para saber qué podía hacer Víctor del Árbol con estos personajes y con ese universo narrativo.
Descubre más desde El baúl de Xandris
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
