La muerte de Francisco Franco no supuso la desaparición de la extrema derecha española. Aunque las organizaciones ultras perdieron buena parte de su presencia política durante la Transición y permanecieron durante décadas fragmentadas, divididas y alejadas de las instituciones, sus ideas, sus grupos y sus diferentes corrientes continuaron formando parte de la realidad política y social del país.

La larga marcha ultra. Desde la muerte de Franco a Vox (1975-2022), de Mariano Sánchez Soler, reconstruye ese recorrido. El libro analiza la evolución de la ultraderecha española desde el final de la dictadura hasta la irrupción parlamentaria de Vox y estudia las causas que explican por qué este espacio político tardó más de cuatro décadas en alcanzar una representación institucional comparable a la que ya tenían los partidos de extrema derecha en otros países europeos.

Publicado por Roca Editorial en 2022, La larga marcha ultra es un extenso ensayo histórico y de investigación periodística. Sus 540 páginas reúnen una gran cantidad de acontecimientos, organizaciones, dirigentes, movimientos y episodios que permiten seguir la evolución de las distintas familias ultras durante más de cuarenta años.

No es un libro centrado únicamente en el ascenso de Vox. La aparición de este partido constituye el punto de llegada de una investigación mucho más amplia que estudia los intentos de reorganización del franquismo, las organizaciones neofascistas, los grupos violentos, los proyectos golpistas, la xenofobia, las divisiones internas y los sucesivos fracasos electorales de la extrema derecha española.

La pregunta que recorre el ensayo

La investigación parte de una cuestión fundamental: ¿por qué la extrema derecha española tardó tanto tiempo en alcanzar una presencia relevante en las instituciones?

Mientras partidos y movimientos de ultraderecha conseguían representación parlamentaria en Francia, Italia o Alemania, el espacio ultra español permaneció durante décadas dividido entre numerosas organizaciones, grupos y corrientes ideológicas.

La respuesta no puede reducirse a una única causa. La historia de la extrema derecha española está condicionada por la herencia de la dictadura, por la evolución de la Transición, por el fracaso de los intentos de unificación y por la dificultad de construir una organización capaz de atraer a un electorado amplio.

Mariano Sánchez Soler analiza ese proceso y muestra cómo la extrema derecha pasó por diferentes etapas antes de conseguir una presencia institucional significativa.

El libro no presenta el ascenso de Vox como un acontecimiento aislado ni como una aparición inesperada. Lo sitúa dentro de una evolución histórica que comenzó después de la muerte de Franco y que estuvo marcada por la fragmentación, los conflictos internos y los intentos fallidos de obtener representación política.

El final de la dictadura y la reorganización del espacio ultra

La desaparición de Franco obligó a los sectores más vinculados al régimen a enfrentarse a una nueva situación política.

La llegada de la democracia provocó la transformación de las instituciones, pero no eliminó las ideas ni las organizaciones que defendían la continuidad del franquismo. Algunos grupos intentaron conservar el modelo anterior, mientras otros buscaron adaptarse al nuevo sistema político.

Durante los primeros años de la Transición surgieron diferentes partidos y organizaciones que compartían una parte de la herencia franquista, aunque mantenían importantes diferencias ideológicas y estratégicas.

La falta de unidad se convirtió en uno de los principales problemas del espacio ultra. Las divisiones personales, las diferencias entre las distintas corrientes y la competencia por el liderazgo dificultaron la creación de una organización capaz de obtener un apoyo electoral amplio.

El ensayo estudia esos intentos de reorganización y muestra cómo la extrema derecha fue perdiendo capacidad de influencia dentro de la política institucional.

La Transición no supuso la desaparición de los movimientos ultras, pero sí modificó su posición. La democracia obligó a estas organizaciones a competir dentro de un sistema político nuevo y a buscar una legitimidad que no podían obtener únicamente a partir de la defensa del pasado franquista.

Violencia política, grupos ultras y proyectos golpistas

Uno de los aspectos más duros de La larga marcha ultra es el análisis de la violencia política que acompañó a la Transición.

La extrema derecha no estuvo formada únicamente por partidos que buscaban representación electoral. También existieron organizaciones violentas, grupos neofascistas y sectores que rechazaban el proceso democrático.

El libro estudia las conexiones entre diferentes movimientos, la actividad de grupos ultras y los intentos de frenar o modificar la evolución política de España.

Los proyectos golpistas ocupan un lugar relevante dentro de esta historia. El intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 constituye uno de los acontecimientos más conocidos, pero el ensayo muestra que la amenaza de una intervención militar y la presencia de sectores contrarios a la democracia formaron parte del contexto político de aquellos años.

La investigación permite observar que la extrema derecha española no siguió un camino uniforme. En su interior convivieron organizaciones que intentaban participar en las elecciones, grupos que defendían posiciones abiertamente antidemocráticas y movimientos vinculados a la violencia.

Esta diversidad explica parte de las dificultades para construir una alternativa política estable.

Las distintas familias de la ultraderecha

Uno de los principales valores del libro es la amplitud con la que aborda las diferentes corrientes que formaron el espacio ultra.

La extrema derecha no aparece como un bloque homogéneo. El ensayo distingue organizaciones, dirigentes y movimientos con trayectorias y objetivos diferentes.

Algunos grupos defendían la continuidad del franquismo. Otros buscaban adaptar las ideas de la extrema derecha a los cambios sociales y políticos. También existieron organizaciones vinculadas al neofascismo, al nacionalismo español, al racismo o a la xenofobia.

Las diferencias ideológicas se unieron a las disputas personales y a los conflictos por el liderazgo. La fragmentación fue una constante y dificultó la creación de una fuerza capaz de competir con los grandes partidos.

Mariano Sánchez Soler reconstruye esas divisiones y muestra cómo los diferentes intentos de unificación acabaron, en muchos casos, en nuevos enfrentamientos.

La cantidad de nombres, organizaciones y acontecimientos puede hacer que algunos capítulos resulten densos. Sin embargo, esa acumulación permite comprender la complejidad de un movimiento que no puede explicarse a partir de una sola organización ni de una única tradición política.

De la marginalidad a la presencia institucional

Durante décadas, la extrema derecha española tuvo una presencia limitada en las instituciones.

Los partidos ultras obtuvieron resultados electorales reducidos y permanecieron fuera de las principales estructuras de poder. Su influencia se manifestó en determinados grupos sociales y en organizaciones minoritarias, pero no consiguió transformarse en una representación parlamentaria estable.

El libro analiza las causas de esos fracasos y estudia los cambios que hicieron posible la transformación posterior.

La evolución de la sociedad, la aparición de nuevos debates políticos y la modificación de algunos discursos permitieron que determinadas ideas alcanzaran una mayor visibilidad.

El cambio no se produjo de un día para otro. La presencia institucional fue el resultado de un proceso largo en el que influyeron la transformación de las estrategias políticas, la adaptación de los mensajes y la capacidad para atraer a sectores del electorado que no se identificaban con las organizaciones ultras tradicionales.

La aparición de Vox en el Parlamento en 2018 marca un punto de inflexión. Por primera vez desde la Transición, un partido situado en la extrema derecha consiguió una representación nacional relevante y comenzó a participar en la política institucional.

El ensayo sitúa ese momento dentro de una historia de más de cuatro décadas y evita interpretarlo como un fenómeno aislado.

Vox como punto de llegada

Vox ocupa una parte importante de La larga marcha ultra, pero el libro no se limita a estudiar su origen o su evolución electoral.

La formación aparece como el resultado de un proceso histórico en el que confluyen diferentes tradiciones políticas, discursos y sectores de la derecha española.

Su crecimiento permitió que la extrema derecha alcanzara una presencia institucional que había sido imposible para las organizaciones anteriores.

El autor analiza las circunstancias que favorecieron esa transformación y estudia la manera en que determinados discursos consiguieron llegar a un público más amplio.

La entrada de Vox en el Congreso y en diferentes parlamentos autonómicos modificó el panorama político español. La extrema derecha dejó de ocupar una posición marginal y pasó a formar parte del debate institucional.

La investigación ayuda a comprender que este cambio no puede explicarse únicamente a partir de acontecimientos recientes. Para entender su aparición es necesario conocer la evolución de las organizaciones ultras desde la muerte de Franco.

Una investigación histórica y periodística

La trayectoria de Mariano Sánchez Soler resulta fundamental para comprender el enfoque de la obra.

Periodista de investigación e historiador, el autor ha dedicado una parte importante de su trabajo al estudio del franquismo, la Transición, las relaciones de poder y la evolución de la extrema derecha española.

La larga marcha ultra se integra dentro de una trayectoria de investigación que incluye títulos como Los hijos del 20-N, Descenso a los fascismos, La transición sangrienta, Los ricos de Franco y Los Franco, S. A.

El libro reúne información procedente de diferentes fuentes y está respaldado por una amplia bibliografía. El trabajo documental permite reconstruir acontecimientos, relacionar organizaciones y seguir la evolución de los movimientos ultras a lo largo de varias décadas.

La experiencia periodística se aprecia en la atención a los hechos, en la importancia concedida a los testimonios y en el interés por recuperar episodios que han quedado fuera de los relatos más conocidos sobre la Transición.

El ensayo no se limita a enumerar acontecimientos. Sánchez Soler establece conexiones entre las diferentes etapas y propone una interpretación histórica del proceso.

La investigación mantiene una mirada crítica y defiende una tesis clara: la extrema derecha española no desapareció después de la dictadura, sino que atravesó un largo período de transformación hasta encontrar una forma de representación política capaz de alcanzar las instituciones.

Una lectura extensa y documentada

Las 540 páginas de La larga marcha ultra reflejan la amplitud de la investigación.

El libro reúne una gran cantidad de nombres, partidos, organizaciones, acontecimientos y episodios históricos. Esta riqueza documental constituye uno de sus principales valores, aunque también puede exigir una lectura atenta.

Algunos capítulos concentran numerosos datos y pueden resultar densos para quienes no estén familiarizados con la historia política de la Transición.

La abundancia de información no es gratuita. La investigación necesita mostrar las relaciones entre los diferentes grupos y explicar cómo se produjo la evolución del espacio ultra.

La bibliografía incluida al final del volumen permite conocer las fuentes utilizadas y amplía las posibilidades de lectura para quienes deseen profundizar en el tema.

El estilo mantiene las características habituales de Mariano Sánchez Soler: una prosa clara, directa y vinculada a la tradición del periodismo de investigación.

El autor evita convertir el ensayo en un texto académico dirigido únicamente a especialistas. La obra tiene una voluntad divulgativa y busca acercar una historia compleja a un público amplio.

La memoria de la Transición

Uno de los aspectos más interesantes de La larga marcha ultra es la revisión de la imagen construida sobre la Transición.

La historia de este período suele presentarse como un proceso de consenso y transformación democrática. Sin embargo, esa visión puede dejar en segundo plano la violencia política, los conflictos y las amenazas que acompañaron al cambio.

El ensayo recupera algunos de esos episodios y muestra la presencia de organizaciones que se opusieron al proceso democrático.

La investigación no niega la importancia de la Transición ni reduce ese período a la actividad de los grupos ultras. Su propósito consiste en incorporar una parte de la historia que suele recibir menos atención.

Conocer la evolución de la extrema derecha permite comprender mejor las dificultades de la construcción democrática y los conflictos que permanecieron presentes después de la muerte de Franco.

Valoración de La larga marcha ultra

La larga marcha ultra es un ensayo histórico y de investigación periodística de gran amplitud.

Mariano Sánchez Soler reconstruye la evolución de la extrema derecha española desde la muerte de Franco hasta la irrupción parlamentaria de Vox y analiza las causas que explican su largo recorrido hacia las instituciones.

La obra destaca por la cantidad de información reunida, el trabajo documental y la capacidad para relacionar acontecimientos que abarcan más de cuatro décadas.

El estudio de las diferentes familias ultras, de los grupos neofascistas, de la violencia política y de los intentos de reorganización permite comprender que la extrema derecha española no ha sido un movimiento homogéneo.

La abundancia de nombres y datos puede hacer que algunos pasajes resulten densos, pero esa complejidad responde a la amplitud del tema y al propósito de ofrecer una visión detallada.

El libro no es una lectura ligera. Requiere atención y cierta disposición para seguir la evolución de numerosas organizaciones y dirigentes. A cambio, ofrece un recorrido documentado que ayuda a comprender un proceso histórico que continúa teniendo consecuencias en la política española.

Me ha parecido una obra necesaria para conocer la historia reciente de España y para entender que el crecimiento de la extrema derecha no puede explicarse únicamente a partir de acontecimientos actuales.

La investigación muestra que la presencia institucional de Vox es el resultado de una evolución larga, marcada por fracasos, divisiones, transformaciones ideológicas y cambios sociales.

Conclusión

La larga marcha ultra recupera una parte esencial de la historia política española desde la muerte de Franco.

Mariano Sánchez Soler analiza la evolución de las organizaciones ultras, sus conflictos internos, sus intentos de obtener representación y los cambios que permitieron la llegada de la extrema derecha a las instituciones.

El libro muestra que la desaparición de la dictadura no supuso el final de estos movimientos. La ultraderecha atravesó décadas de fragmentación y marginalidad antes de encontrar una nueva forma de representación política.

La amplitud de la investigación, el trabajo documental y la bibliografía convierten la obra en una referencia para quienes desean conocer la evolución de la extrema derecha española.

Más allá del análisis de partidos y organizaciones, el ensayo plantea una cuestión que atraviesa toda la obra: para comprender el presente es necesario conocer los procesos históricos que lo han hecho posible.

La larga marcha ultra ofrece ese recorrido y permite observar cómo un movimiento que permaneció durante décadas dividido y alejado de las instituciones consiguió transformar su presencia política y convertirse en una fuerza relevante dentro de la democracia española.


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