Había leído algunos relatos de Sofía Rhei y conocía la calidad de una autora capaz de moverse entre géneros y crear universos singulares. También había disfrutado mucho de El bosque profundo, un libro precioso tanto por su contenido como por su edición, difícil de clasificar y lleno de imaginación. Por eso, cuando apareció Newropía, decidí acercarme a la novela sin demasiadas expectativas preconcebidas.

Al principio parecía una obra dirigida a un público juvenil, algo que nunca ha supuesto un obstáculo para mí. La llamada literatura juvenil cuenta con títulos capaces de abordar cuestiones complejas sin renunciar al entretenimiento, y Newropía es un buen ejemplo.

Desde las primeras páginas aparecen nombres como Elliot y Bastian, referencias que remiten al imaginario cinematográfico de otra época. Cuando descubro que Elliot vive en unos años ochenta ideales, pienso: «Claro, es una utopía». Sin embargo, la novela se sitúa en 2050 y esa aparente contradicción despierta nuevas preguntas.

También el título ofrece una pista: Nueva + Europa + utopía. Conforme avanza la lectura, se comprende que esa interpretación no iba desencaminada.

Europa convertida en un parque de atracciones

Newropía construye una distopía en la que Europa se ha transformado en un enorme parque temático destinado al turismo. La comparación con Parque Jurásico surge casi de forma inevitable, aunque aquí la idea alcanza una escala mucho mayor.

El continente se divide en numerosos enclaves y cada uno alberga una comunidad que representa una forma concreta de entender el mundo. Hay terraplanistas, sociedades medievales, grupos religiosos de toda clase, comunidades ecologistas y otras propuestas que llevan hasta sus últimas consecuencias muchas de las teorías que circulan por las redes sociales.

La imaginación de Sofía Rhei parece no tener límites. La autora construye un universo diverso y extravagante en el que conviven ideologías, creencias y modelos sociales enfrentados. El humor y la ironía atraviesan la novela y evitan que la crítica se convierta en un discurso rígido.

Pero bajo la aventura y el componente lúdico aparece una mirada crítica hacia algunas de las grandes amenazas de nuestro tiempo.

Una distopía que habla del presente

La novela cuestiona el capitalismo feroz, el turismo masivo y el uso abusivo de la publicidad como herramientas destinadas a fomentar el consumo. También reflexiona sobre la capacidad de las grandes estructuras económicas para manipular las emociones y condicionar la conducta de las personas.

El mundo imaginado por Rhei lleva al extremo muchas dinámicas que ya forman parte de nuestra realidad. La mercantilización de la cultura, la explotación turística, la construcción de identidades prefabricadas y el control social aparecen integrados en una sociedad donde todo puede convertirse en espectáculo y producto.

La crítica al modelo heteropatriarcal y al machismo también ocupa un lugar relevante. Junto a ella se desarrollan cuestiones relacionadas con la destrucción de los ecosistemas, la crisis ambiental y la necesidad de defender todas las formas de vida.

Newropía plantea muchas preguntas sin renunciar al entretenimiento. La autora utiliza la ciencia ficción para observar el presente desde otra perspectiva y mostrar las posibles consecuencias de algunas tendencias actuales.

Personajes, diversidad y ritmo narrativo

Los personajes están bien construidos y cuentan con motivaciones propias. Las mujeres ocupan un espacio central y la novela incorpora diversidad de géneros y orientaciones sexuales sin convertirla en un simple recurso decorativo.

Los diálogos mantienen el interés y contribuyen a desarrollar las relaciones entre los personajes. Las localizaciones se describen con precisión y economía, mediante pinceladas que permiten imaginar cada escenario sin frenar el ritmo narrativo.

A este universo se suman las SIAS —y cuidado con llamarlas robots, porque se enfadan—, los drones vigilantes y una tecnología que forma parte de la vida cotidiana. Todos estos elementos enriquecen la ambientación y refuerzan la reflexión sobre el control, la vigilancia y la relación entre los seres humanos y las máquinas.

La trama atrapa desde el comienzo y mantiene la curiosidad hasta el final. Newropía combina aventura, aprendizaje, ciencia ficción y crítica social en una historia ágil, imaginativa y llena de humor.

No puedo contar mucho más sin revelar algunos de los descubrimientos que ofrece la novela, pero creo que queda claro que la recomiendo.

Newropía es una lectura para quienes disfrutan de las distopías, la ciencia ficción sociológica y las historias que utilizan futuros imaginarios para cuestionar el presente. Sofía Rhei crea un continente convertido en espectáculo y nos invita a preguntarnos hasta qué punto estamos dispuestos a transformar nuestra cultura, nuestras creencias y nuestra propia identidad en productos de consumo.

Sinopsis de Newropía

Elliot ha vivido la mejor de las infancias. Libertad, hamburguesas, bicicletas, walkie-talkies, videojuegos, helados nuevos cada verano y una radio en la que suenan los mejores temazos de la historia. Sin embargo, existe la posibilidad de que esa vida idílica no sea tan auténtica como él ha creído.

En el otro extremo de la conciencia sobre su realidad se encuentra Verbena, una bruja entrenada desde la cuna para combatir a las empresas e instituciones que destruyen el planeta. Su sociedad, formada solo por mujeres, presume de vivir en armonía con la naturaleza y ha aprendido a alimentarse de plantas silvestres hasta convertirse en criaturas del bosque.

Elliot es idealista y cree en la política. Verbena abandonó hace tiempo cualquier esperanza de diálogo. Uno conoce muy poco del mundo; la otra cree saberlo todo, aunque solo sea en teoría. Donde ella habla de militancia, sus enemigos hablan de terrorismo. Y el arma de esos enemigos resulta difícil de combatir: la ingeniería de las emociones.

Newropía, el continente gamificado, guarda una cantidad inesperada de sorpresas. La tecnología avanza a una velocidad que las sociedades humanas no siempre pueden asimilar, y este lugar es la prueba.


Descubre más desde El baúl de Xandris

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.