Hay ausencias que el tiempo no consigue borrar. Permanecen en la memoria, regresan en los pequeños gestos cotidianos y encuentran en la escritura un lugar donde seguir viviendo. Alas, de Inma Chacón, nace precisamente de esa necesidad de dialogar con la pérdida y convertir el duelo en un acto de amor. Este poemario no busca explicar el dolor, sino habitarlo, transformándolo en una poesía serena, luminosa y profundamente humana que sigue emocionando muchos años después de su primera publicación.
Publicado en 2006 y recuperado por Editorial Mankell dentro de la colección La sonrisa del gato, Alas vuelve a las librerías con la misma fuerza emocional que lo convirtió en uno de los libros más íntimos de su autora. La reedición permite descubrir —o redescubrir— un poemario nacido del duelo por la muerte de su hermana gemela, la escritora Dulce Chacón, cuya presencia recorre cada página sin necesidad de nombrarla de forma constante.
La poesía como espacio para la memoria
Desde los primeros poemas queda claro que Alas no pretende narrar una historia lineal. Se trata de un recorrido emocional donde los recuerdos aparecen y desaparecen como destellos. La fecha del 3 de diciembre de 2003 marca el origen de una ausencia que impregna todo el libro, mientras imágenes como el vuelo, los pájaros, el mar, las ventanas o los espejos crean un universo simbólico de gran coherencia.
Inma Chacón escribe desde la intimidad, pero evita caer en el sentimentalismo. Sus versos contienen dolor, aunque también una voluntad constante de preservar la memoria. La poesía funciona como un lugar donde el tiempo deja de obedecer las leyes habituales y permite que quienes ya no están continúen habitando el presente.
Imágenes de gran fuerza simbólica
Uno de los mayores aciertos del poemario reside en la riqueza de sus imágenes. Cada poema construye un pequeño universo donde los elementos cotidianos adquieren nuevos significados.
El espejo deja de reflejar únicamente un rostro para convertirse en un espacio donde la identidad se fractura tras la pérdida. El mar guarda el recuerdo de la infancia. Las alas representan tanto la despedida como la posibilidad de seguir avanzando. Incluso la naturaleza adquiere un papel esencial: árboles, auroras y paisajes dialogan con las emociones de la autora hasta formar parte del propio duelo.
Todo ello está expresado mediante un lenguaje claro, muy depurado y cargado de musicalidad, capaz de transmitir intensidad sin necesidad de recurrir a artificios.
Un diálogo permanente con la ausencia
En poemas como Regálame Berlín o Algún día, la autora convierte el recuerdo en una conversación silenciosa. La imposibilidad de devolver lo perdido no impide seguir hablando con quien ya no está. Esa tensión entre la ausencia física y la permanencia afectiva constituye uno de los grandes temas del libro.
La muerte nunca aparece como un punto final definitivo. La escritura mantiene abierto un espacio donde el vínculo continúa existiendo, transformado por el paso del tiempo y sostenido por la memoria.
Un libro que habla también de quienes permanecen
Aunque el origen del poemario es profundamente personal, Alas trasciende la experiencia individual. Cualquier lector que haya vivido una pérdida reconocerá emociones universales en estos versos: la incredulidad, el vacío, la necesidad de recordar y la lenta reconstrucción de la propia vida.
Ese carácter universal explica que el libro conserve toda su vigencia casi dos décadas después de su primera publicación. La poesía de Inma Chacón no depende del contexto histórico; nace de sentimientos que pertenecen a cualquier época.
Una voz poética serena y auténtica
La trayectoria narrativa de Inma Chacón es ampliamente conocida, pero Alas recuerda que la poesía ocupa un lugar esencial dentro de su obra. Su escritura destaca por la sobriedad expresiva, la precisión de las imágenes y una sensibilidad que nunca resulta impostada.
Cada poema parece escrito desde la necesidad, no desde el deseo de exhibir virtuosismo. Esa honestidad convierte la lectura en una experiencia especialmente cercana. La autora no intenta explicar el dolor: simplemente le da una forma capaz de ser compartida.
Valoración final de Alas
Alas es mucho más que un libro dedicado al duelo. Es una reflexión sobre el amor que permanece cuando todo parece haber desaparecido, sobre la memoria como forma de resistencia y sobre la capacidad de la poesía para conservar aquello que el tiempo amenaza con borrar.
La reedición de este poemario permite recuperar una de las obras más personales de Inma Chacón y comprobar que sus versos siguen emocionando con la misma intensidad. Es un libro que invita a detenerse, a leer despacio y a regresar a sus páginas porque cada nueva lectura descubre matices diferentes.
Quien busque una poesía íntima, elegante y profundamente humana encontrará en Alas una obra que permanece mucho después de cerrar el libro.
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