Una novela de terror que va más allá del susto fácil.
Publicado por Nocturna Ediciones en 2020, Hex es una de esas novelas que empiezan con una premisa inquietante y van creciendo hasta volverse realmente perturbadoras. Escrito por el autor neerlandés Thomas Olde Heuvelt, este libro me ha sorprendido no solo por su capacidad para generar tensión, sino por cómo utiliza el terror como vehículo para hablar de cosas mucho más profundas: el miedo colectivo, la represión social, la necesidad de control y hasta el papel que juegan las tecnologías en nuestra vida cotidiana.
Argumento
La historia transcurre en el ficticio pueblo de Black Spring, en el estado de Nueva York. Allí, sus habitantes conviven desde hace siglos con una maldición: la presencia constante de Katherine van Wyler, una bruja del siglo XVII cuyos ojos y boca fueron cosidos antes de ser ejecutada. Su cuerpo sigue vagando por el pueblo: aparece en la sala de estar, en los pasillos de las escuelas, junto a la cama mientras duermes. Y nadie puede hablar de ella al exterior. Nadie puede marcharse del pueblo sin caer en la desesperación.
Para mantener todo bajo control, los habitantes han creado una organización llamada HEX con el fin de controlar y registrar los movimientos de Katherine y, al mismo tiempo, a la población. Pero, como suele pasar, un grupo de adolescentes empieza a cuestionar estas normas tan estrictas y decide rebelarse… con consecuencias que desatan el verdadero horror.
Una novela que incomoda más allá del miedo
Hex podría haber sido una historia de terror convencional, pero va más allá. Lo que más me ha gustado es cómo utiliza la figura de la bruja como excusa para hablar del miedo a lo diferente, de cómo una comunidad aparentemente normal puede volverse cruel por proteger su rutina, y de cómo el control —ya sea con cámaras o con aplicaciones— termina alimentando la paranoia.
Me parece muy interesante cómo Heuvelt incorpora las redes sociales, la vigilancia y la presión del grupo como elementos clave del miedo. El verdadero monstruo no es solo Katherine, sino el propio pueblo, su silencio cómplice y su incapacidad para cambiar.
Personajes y estilo
El personaje de Steve Grant, un padre que intenta mantener a su familia a salvo sin renunciar a su conciencia, encarna muy bien esa lucha interna entre seguir las normas o hacer lo correcto. La bruja, por su parte, es un acierto: una presencia silenciosa que no necesita hablar para generar terror.
El estilo es ágil, directo, con momentos de humor negro, ironía y un crescendo narrativo que hace que la tensión no decaiga. Algunas escenas son realmente inquietantes, no tanto por lo sobrenatural como por la reacción humana que provocan.
Lo mejor
– La ambientación del pueblo y su dinámica cerrada, casi asfixiante.
– El uso actual y creíble de la tecnología dentro del horror.
-La manera en que se plantea una crítica social sin renunciar al suspense.
Lo que podría no gustar a todo el mundo
- El ritmo puede parecer pausado en algunos tramos intermedios.
- El final es potente, pero tiene un giro alegórico que puede dividir opiniones.
Conclusión
Hex me ha parecido una novela muy sólida, original dentro del género, y con una dimensión reflexiva que le da mucho valor. A quienes les gusta el terror que no solo busca asustar, sino también incomodar, hacer pensar y retratar lo siniestro de lo cotidiano, les va a encantar. A mí me ha dejado una sensación incómoda, en el buen sentido: no por los fantasmas, sino por lo que somos capaces de hacer como sociedad cuando tenemos miedo.
Descubre más desde El baúl de Xandris
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
