El 21 de mayo de 1916 nació en Nueva York uno de los autores más vendidos del siglo XX: Harold Robbins, un escritor que escandalizó a la sociedad conservadora de su época con novelas cargadas de sexo, ambición y poder. Su nombre se convirtió en sinónimo de éxito comercial, pero también fue objeto de críticas por parte de la crítica literaria más ortodoxa. A pesar de ello, Robbins se ganó un lugar privilegiado en la historia de la literatura popular, vendiendo más de 750 millones de ejemplares en todo el mundo y siendo traducido a más de 30 idiomas.
De los márgenes al estrellato editorial
Nacido como Harold Rubin (o Harold Rubinstein, según algunas fuentes), Robbins tuvo una infancia complicada. Huérfano desde temprana edad, pasó por casas de acogida antes de abrirse camino como trabajador en diversos oficios. Su experiencia como empleado en la industria cinematográfica y en Wall Street marcaría profundamente sus novelas, muchas de las cuales retratan el lado oscuro del éxito en los negocios, el cine o el crimen.
Su debut literario, Nunca ames a un extraño (Never Love a Stranger, 1948), fue ya un escándalo: una historia semi-autobiográfica sobre delincuencia juvenil, prostitución y conflictos raciales que fue prohibida en algunas bibliotecas. Sin embargo, las ventas fueron un éxito rotundo. Robbins había encontrado la fórmula del morbo combinado con tramas trepidantes, diálogos rápidos y personajes tan atractivos como decadentes.
Sexo, dinero y poder: las claves del estilo Robbins
El estilo narrativo de Robbins es directo, cinematográfico y sin pretensiones. No se detenía en florituras estilísticas ni reflexiones filosóficas: lo suyo eran las historias que atrapaban desde la primera página. Se ha dicho que Robbins escribía como si cada capítulo fuera una escena de película, y no es casual: Hollywood fue tanto una de sus grandes inspiraciones como uno de sus escenarios recurrentes.
Obras como Los insaciables (The Carpetbaggers, 1961) —una de sus más famosas, inspirada libremente en la vida de Howard Hughes— y Los indeseables (The Dream Merchants, 1949) retratan la ambición desmesurada, el ascenso meteórico de personajes desde la nada hasta la cima del poder, y la inevitable decadencia moral que suele acompañar ese recorrido. En sus novelas abundan los empresarios sin escrúpulos, las estrellas de cine caídas en desgracia, las tramas de corrupción y los escándalos sexuales.
Entre el escándalo y la adicción del lector
Pese a la enorme popularidad de sus obras, Harold Robbins nunca gozó del favor de la crítica. Fue acusado de vulgar, de pornográfico, de superficial. Pero Robbins entendía algo que muchos otros autores despreciaban: el poder adictivo de una buena historia. Su capacidad para enganchar al lector era innegable, y durante décadas fue uno de los escritores más vendidos del planeta.
Él mismo llevó una vida tan novelesca como la de sus personajes: viajes por todo el mundo, mujeres, escándalos, juicios y una fortuna que iba y venía con la misma velocidad que sus derechos de autor. Murió en 1997, dejando un legado de más de 25 novelas, muchas de ellas adaptadas al cine o la televisión.
Las novelas más importantes de Harold Robbins
1. Nunca ames a un extraño (1948).- Narra la historia de Frankie Kane, un joven huérfano que crece en las calles de Nueva York y se convierte en criminal, entre conflictos raciales, violencia y prostitución. Es una obra de tintes autobiográficos que generó polémica en su tiempo.
Película (1958): Dirigida por Robert Stevens, protagonizada por John Drew Barrymore, Steve McQueen (en uno de sus primeros papeles) y Lita Milan.
2. Los indeseables (1949). Una crónica ficcional sobre el ascenso de un joven que crea un imperio cinematográfico, inspirada en la historia real de Hollywood y sus pioneros.
Miniserie (1980): Dirigida por Vincent Sherman, con Mark Harmon, Morgan Fairchild, Vincent Gardenia y Dyan Cannon.
3. Una piedra para Danny Fisher (1952). Un drama urbano sobre Danny Fisher, un joven judío de Brooklyn atrapado entre la pobreza y el boxeo clandestino. Es una novela íntima y social, con tintes trágicos.
Película (1958): Titulada King Creole, dirigida por Michael Curtiz y protagonizada por Elvis Presley, con Carolyn Jones, Walter Matthau y Dolores Hart. La adaptación cambia significativamente la historia original.
4. Los insaciables (1961). Inspirada en la vida de Howard Hughes, esta novela cuenta el ascenso de Jonas Cord, un joven millonario que se convierte en magnate del cine y la aviación. Es probablemente su novela más escandalosa y exitosa.
Película (1964): Dirigida por Edward Dmytryk, protagonizada por George Peppard, Alan Ladd, Carroll Baker, Bob Cummings y Elizabeth Ashley.
Spin-off: Harlow (1965), centrada en el personaje de Jean Harlow (inspirado en la actriz real), interpretada por Carroll Baker. Dirigida por Gordon Douglas.
5. Donde el amor se ha ido (1962). Inspirada en el escándalo real de Lana Turner y su hija, esta novela explora los conflictos dentro de una familia de clase alta, con asesinato incluido.
Película (1964): Dirigida por Edward Dmytryk, protagonizada por Susan Hayward, Bette Davis y Mike Connors.
6. Los aventureros (1966). Narra la vida de Dax Xenos, un apuesto revolucionario y playboy sudamericano, en una mezcla de política, sexo, violencia y glamur internacional.
Película (1970): Dirigida por Lewis Gilbert, con Bekim Fehmiu, Candice Bergen, Charles Aznavour y Ernest Borgnine.
7. La heredera (1971).- Ambientada en el mundo de la industria automotriz estadounidense, presenta los conflictos de poder y traición en una dinastía familiar.
Película (1978): Dirigida por Daniel Petrie, protagonizada por Laurence Olivier, Robert Duvall, Katharine Ross y Tommy Lee Jones.
8. La dama solitaria (1976) Relato sobre una joven guionista que lucha contra los abusos sexuales y la misoginia en Hollywood para alcanzar el éxito.
Película (1983): Dirigida por Peter Sasdy, protagonizada por Pia Zadora. Fue un fracaso de crítica y ganó varios premios Razzie, pero se ha convertido en un ejemplo de «camp» cinematográfico.
Legado y reevaluación
Aunque hoy su nombre no suena con la misma fuerza que en las décadas de 1960 y 1970, Harold Robbins sigue siendo una figura fundamental para entender la historia del bestseller moderno. Fue precursor de autores como Jackie Collins o Sidney Sheldon, y allanó el camino para una literatura comercial que no se avergüenza de entretener y vender en masa.
Robbins supo captar como pocos las obsesiones del público estadounidense del siglo XX: el deseo de éxito, la fascinación por el dinero y la fama, y el eterno atractivo del escándalo. Aunque no fue un innovador estilístico ni un autor de culto, Harold Robbins fue —y sigue siendo— una fuerza imparable en la cultura de masas.
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