Desde el inicio, Tú bailas y yo disparo (Editorial Destino, 2024), de Manuel Marlasca, nos sumerge en un retrato detallado y realista del trabajo policial. El conocimiento del autor sobre el mundo de la investigación criminal se hace evidente desde las primeras páginas, algo que no sorprende teniendo en cuenta su trayectoria como periodista de sucesos y también se percibe en otros de sus libros, como Cazaré al monstruo por ti, donde reconstruye la investigación de la Operación Candy desde el terreno del true crime.

La novela comienza con una investigación que plantea un problema tan básico como complejo: antes de encontrar al asesino, los investigadores tienen que descubrir quién es la víctima.

Conocí a Manuel Marlasca en el evento Alicante True Crime y la novela me llamó la atención cuando explicó que se trataba de una novela procedimental. Esa particularidad ya despertó mi interés, porque siempre resulta atractivo encontrar enfoques diferentes dentro de la novela negra y policial.

Tú bailas y yo disparo es una novela amena, con un buen ritmo y una investigación que adquiere protagonismo desde las primeras páginas. Además, su planteamiento deja abierta la posibilidad de continuar la historia de sus personajes en futuras novelas.

Una investigación criminal como eje de la novela

La novela comienza con la llegada de los miembros de la brigada criminal al lugar de un crimen. Allí encuentran un cuerpo irreconocible y una investigación que parte de una pregunta fundamental: ¿quién es la víctima?

La descripción del escenario resulta precisa y sombría, y establece desde el principio el tono de la historia. A partir de ahí, el equipo policial comienza a desplegar sus recursos para reconstruir lo ocurrido y averiguar la identidad de la persona asesinada.

Uno de los aspectos que más me han interesado de Tú bailas y yo disparo es precisamente esa atención al procedimiento. Manuel Marlasca no convierte la investigación en un simple recurso para conducir la trama hacia el culpable. El proceso policial forma parte de la historia y permite mostrar las dificultades, los tiempos y los diferentes pasos que intervienen en una investigación criminal.

La novela evita así la imagen del investigador capaz de resolver un caso a partir de una intuición brillante. Aquí el trabajo policial exige tiempo, coordinación, recopilación de pruebas y colaboración entre diferentes profesionales.

El ritmo y las subtramas

Uno de los aciertos de la novela es el equilibrio entre una trama compleja y un ritmo constante.

Tú bailas y yo disparo incorpora varias subtramas que en algunos momentos pueden parecer alejadas de la investigación principal. Sin embargo, estas historias secundarias amplían el universo de la novela y aportan profundidad a los personajes y al propio funcionamiento de las instituciones implicadas.

Marlasca mantiene el suspense sin recurrir a una sucesión constante de golpes de efecto. El ritmo responde al propio proceso de investigación: hay momentos de espera, acumulación de información y análisis, junto a otros en los que aparecen nuevas pistas o aumenta la tensión.

Este enfoque resulta coherente con el carácter procedimental de la novela y permite que el caso avance sin necesidad de convertir cada capítulo en una carrera contrarreloj.

Personajes alejados de los estereotipos

La narración en tercera persona permite acercarse a diferentes miembros de la brigada policial y conocer distintas perspectivas sobre el caso.

Esta estructura favorece una construcción coral de la novela. No existe un único protagonista que concentre toda la investigación, sino un grupo de policías y profesionales que participan en ella desde posiciones diferentes.

Los personajes tampoco responden del todo a los estereotipos habituales de la novela negra. Encontramos desde agentes novatos que afrontan sus primeros casos con entusiasmo hasta veteranos marcados por los años de servicio. Las diferencias entre ellos permiten mostrar tanto las relaciones profesionales como los conflictos personales que surgen dentro del trabajo policial.

La estructura coral es, en mi opinión, uno de los elementos que mejor funcionan en Tú bailas y yo disparo, porque permite presentar la investigación desde diferentes ángulos y evita que todo dependa de la figura del detective protagonista.

El funcionamiento del sistema policial y judicial

Otro de los elementos que destaca en la novela es la variedad de profesionales que intervienen en la investigación.

La historia muestra distintos niveles del sistema policial y judicial: la brigada criminal, agentes infiltrados, forenses, fiscales, jueces y policías autonómicos. Esta presencia de diferentes cuerpos y organismos contribuye a construir una imagen más amplia del caso.

No todas estas tramas tienen el mismo peso dentro de la historia y algunas podrían considerarse secundarias respecto al argumento principal. Sin embargo, sirven para mostrar que una investigación criminal no depende de una sola persona ni de un único cuerpo policial.

También aparecen cuestiones relacionadas con la burocracia, las rivalidades institucionales y la política interna. Son elementos que ayudan a comprender las dificultades que pueden surgir cuando diferentes organismos tienen que trabajar alrededor de una misma investigación.

El estilo de Manuel Marlasca

El estilo de Manuel Marlasca es claro y directo. La prosa evita las florituras y apuesta por una narración funcional que concede protagonismo a la investigación y a los personajes.

Eso no significa que la novela renuncie a la creación de atmósferas. Los escenarios relacionados con el crimen tienen un tono sombrío y contribuyen a mantener la tensión, mientras que el desarrollo de los personajes introduce una dimensión más personal.

El resultado es una narración fluida que permite avanzar por la investigación sin perder de vista los conflictos personales y profesionales de quienes participan en ella.

Tú bailas y yo disparo: una novela policial diferente

Tú bailas y yo disparo destaca dentro de la novela policial por la atención que presta al procedimiento y al funcionamiento de una investigación criminal.

La experiencia profesional de Manuel Marlasca como periodista de sucesos se percibe en la construcción de ese universo y en la importancia que adquieren los diferentes profesionales que participan en el caso.

Más que apoyarse en un detective solitario y brillante, la novela apuesta por el trabajo de un equipo. Esa elección permite desarrollar una estructura coral y mostrar las distintas perspectivas que intervienen en una investigación.

También contribuye a que la novela se aleje de algunos de los clichés más habituales de la novela negra y policial.

Conclusión

Tú bailas y yo disparo, de Manuel Marlasca, es una novela policial amena y bien construida que destaca por su carácter procedimental y por la atención que presta al trabajo de los investigadores.

La investigación criminal, la estructura coral y la variedad de personajes permiten construir una historia que va más allá de descubrir quién ha cometido el crimen. También muestra cómo funciona el engranaje policial y judicial y las dificultades que aparecen cuando diferentes profesionales tienen que colaborar.

Me interesó desde que conocí a Manuel Marlasca en Alicante True Crime y, después de leer la novela, considero que su apuesta por el procedimiento funciona muy bien.

La recomiendo, sobre todo a quienes disfrutan de la novela negra y policial y buscan investigaciones en las que el trabajo de los investigadores tenga tanto peso como la resolución del crimen.


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