Al final fui y no me lo perdí. Me alegro, porque descubrí a un artista nuevo.
Sus obras no parecen elaboradas a simple vista. Sin embargo, todas revelan una técnica y un mensaje para quien sabe comprenderlos.




Su exposición, AUTOMATIC TALES, estuvo en la Casa de Cultura de El Campello del 30 de abril al 11 de junio. El autor, Juanjo Hernández, había asistido a nuestro club de escritura Quimeras de la Pluma. Por cuestiones de trabajo, no pudimos visitar juntos la exposición. Por eso, vino a una reunión semanal para mostrarnos parte de su trabajo. Trajo fotografías y un libro con sus ilustraciones. A partir de esas imágenes, creamos varios microrrelatos. Después de aquella sesión, visité la exposición. Realmente, merecía la pena.
Algunas de sus obras me inspiraron para escribir. Este es el resultado.

MONSTRE CONSTITUCIONAL
Aquella figura demoníaca mostraba toda su fuerza muscular. Resurgía de repente con un único fin: romper las normas de la gente bienpensante y acomodada. Era el paladín de una nueva época. La Constitución, ahora vacía de sentido, se transformaría en beneficio de todos, no solo de unos pocos.

BOMBARDEIG
La espiral de la vida no es redonda, sino triangular. Sus vértices son la salud, el dinero y el amor. Se entrecruzan con altibajos y nos deparan mayor o menor fortuna. A veces, terminan inesperadamente en un túnel de luz blanca.
ÁRBOLES
Todavía recordaba aquel hermoso tronco, reverdecido en primavera, de mi infancia. Años después, regresé a aquel paraje. Entonces vi en qué se había convertido tras el incendio provocado por el lanzamiento de una bomba. La explosión acabó con la vida de muchas personas. Solo quedaba un mutante bípedo. Así transforma la edad adulta nuestra existencia. Nos convierte en monstruos que adoran lo superfluo y lo material.

MISERICORDIA
Era una noche de luna llena. Los adeptos, cubiertos con largos hábitos, se habían reunido en un cementerio antiguo. Estaba algo descuidado y casi vacío a esas horas. Formaban un semicírculo alrededor de una joven. Ella estaba desnuda, arrodillada y en actitud devota. Era extremadamente bella y sostenía un rosario entre las manos.
La joven Elisabeth debería haber sentido miedo o, al menos, cierta aprensión. Se encontraba desnuda ante todos ellos. Sin embargo, sonreía con una mirada calculadora. Aquel era el sacrificio anual, pero también podía ser su liberación. Podía morir y librarse del destino de un matrimonio concertado. O podía ser elegida por el Señor de la Oscuridad. Así se convertiría en su compañera inmortal.
A lo lejos, lo vio acercarse sin apartar los ojos de ella. Auguraba una respuesta a aquella disyuntiva. O quizá no.
(Creamos todos estos relatos a partir de las sensaciones y sugerencias que nos transmitieron los cuadros indicados).
Sandra de Oyagüe
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Muy agudos los relatos, algunos reflejan la situación actual. Enhorabuena!!