Wenceslao Fernández Flórez nació en La Coruña el 11 de febrero de 1885 y falleció en Madrid el 29 de abril de 1964. Fue periodista, novelista y una de las voces más singulares de la literatura española del primer tercio del siglo XX, reconocido por un estilo que combina humor irónico, crítica social y una visión escéptica del mundo. Atesoró reconocimiento académico y popular en vida, llegando a ser elegido miembro de la Real Academia Española (silla S) en 1945, donde defendió el humor como herramienta literaria y tomó parte en debates culturales de su tiempo.
Fernández Flórez se inició en la literatura a través del periodismo. Desde los quince años escribió en diarios gallegos antes de trasladarse a Madrid, donde brilló como cronista parlamentario de ABC y articulista en publicaciones de peso. La experiencia periodística marcó la economía de su prosa: observación detallada de la vida social, una voz crítica ante los vicios humanos y una inclinación por la sátira que recorrerá toda su obra.
Su literatura se inscribe en la llamada Generación del 14, junto a autores como Pérez de Ayala o Gabriel Miró, herederos del Modernismo con una inclinación hacia la crítica sociopolítica y la exploración de lo humano con ironía y profundidad.
Obras más importantes y temas
Fernández Flórez publicó cerca de cuarenta novelas y colecciones de relatos, muchas de ellas combinando un humor inteligente con un trasfondo moral o filosófico, a veces pesimista. Entre las más destacadas:
- La procesión de los días (1914), una de sus primeras obras, muestra su acercamiento crítico a la vida cotidiana provincial.
- Volvoreta (1917), novela corta que le abrió la fama, retrata con ironía un romance imposible entre clases sociales en la Galicia rural de la época; ganó el Premio del Círculo de Bellas Artes y fue adaptada al cine.
- El secreto de Barba Azul (1923) es una sátira existencialista en la que el protagonista, en busca de sentido vital, se enfrenta a figuras que encarnan ideologías contradictorias y concluye en una visión nihilista del propósito humano.
- Las siete columnas (1926), galardonada con el Premio Nacional de Literatura, propone una alegoría en la que los siete pecados capitales son, paradójicamente, los pilares que sostienen la civilización humana.
- Relato inmoral (1927) y El malvado Carabel (1931) consolidan su ironía social y su crítica a la hipocresía burguesa.
- Una isla en el Mar Rojo (1938) incorpora sátira política durante la turbulenta época de la Segunda República y la Guerra Civil.
- El bosque animado (1943), su novela más perdurable explora la vida de una fraga gallega desde múltiples perspectivas, dotando a animales y plantas de conciencia y alma en una prosa rica en prosopopeya y lirismo. La obra fue un éxito editorial y, décadas después, una película galardonada en los Premios Goya de 1988.
Técnica narrativa y voz
Técnicamente, Fernández Flórez no se sitúa entre los grandes innovadores estructurales de su generación, pero su prosa sólida y tradicional está al servicio de una voz única: irónica, escéptica y reflexiva. Su narrativa suele partir de situaciones cotidianas o costumbristas que derivan en observaciones incisivas sobre la moral, el absurdo social y las contradicciones humanas. Su humor no es mero entretenimiento: funciona como herramienta crítica para desvelar prejuicios, falsa superioridad y vicios sociales.
En obras como El bosque animado, Fernández Flórez recurre a recursos como la prosopopeya para atribuir conciencia a animales y paisajes, mezclando lo realista con lo casi fantástico y ampliando la gama expresiva de su narrativa.
A diferencia de caricaturas simplistas de humor, él mismo rechazaba que su obra fuera etiquetada únicamente como “literatura humorística”: su objetivo era usar la ironía como forma de comprensión humana, no de distracción banal.
Curiosidades y legado
- Fue un escritor cuya obra atravesó varias décadas y regímenes políticos en España, desde la Restauración hasta el franquismo, adaptando su mirada crítica sin perder su voz literaria central.
- Varias de sus novelas fueron llevadas al cine, desde Volvoreta hasta adaptaciones de El malvado Carabel y El hombre que se quiso matar, lo que favoreció la proyección de su obra más allá del ámbito literario.
- Su novela El bosque animado ha tenido más de cien ediciones desde su publicación, lo que atestigua su vigencia y acogida popular.
- Su figura y obra han sido objeto de estudios académicos que subrayan la mezcla de realidad y fantasía en su escritura, así como el tratamiento de lo inconsciente y lo simbólico en algunos relatos.
En conjunto, Wenceslao Fernández Flórez representa una de las voces más originales y críticas de la literatura española de su tiempo: un narrador que emplea la ironía como herramienta para explorar el alma humana, las pasiones, las contradicciones sociales y la risa como espejo de reflexión.
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