El trabajo de los ojos es una obra híbrida e inclasificable que se sitúa en la intersección entre ensayo, autoficción y reflexión filosófica. A través de una prosa fragmentaria y construida con delicadeza, Mercedes Halfon convierte una experiencia personal, sus problemas visuales, en el punto de partida para pensar la mirada, la identidad y la escritura misma.
Estructura y estilo
La obra está compuesta por fragmentos breves, casi como notas sueltas o “parpadeos” narrativos, que obedecen a una lógica distinta de la narrativa tradicional. No hay una trama lineal ni un argumento convencional que avance de forma progresiva. En lugar de ello, Halfon articula una serie de escenas, reflexiones, recuerdos y referencias culturales que comparten un centro temático: la visión y la manera de ver.
Este estilo fragmentario funciona como metáfora: no sólo describe una forma de narrar, sino también una forma de mirar. La fragmentación textual se corresponde con una mirada estrábica, que no está alineada, que oscila, que desborda los límites habituales de enfoque.
Argumento y núcleo central
Si bien no existe un “argumento” tradicional, el libro parte de un suceso concreto: la muerte del oculista de la narradora, Balzaretti. A partir de ese momento, la autora emprende un recorrido íntimo y reflexivo sobre la vista —sus déficits, sus efectos en la vida personal, sus implicaciones culturales— y sobre la memoria de esa mirada.
La protagonista, una voz autobiográfica y no siempre diferenciable de la propia autora, recuerda su infancia marcada por el estrabismo, el astigmatismo y la hipermetropía. Evoca visitas médicas, temores sobre la posibilidad de que su hijo herede esa condición, y el impacto emocional de verse “diferente” en un mundo que valora la norma visual.
Más que lamentar su condición, Halfon la utiliza como eje para pensar cómo mirar determina nuestro modo de estar en el mundo: la visión no es simplemente un dato fisiológico, sino un elemento que configura la percepción, la identidad narrativa y la relación con los otros.
Temas principales
1. La mirada y el cuerpo.- Las dificultades visuales no son presentadas sólo como una dolencia física sino como un modo particular de estar en el mundo. La narrativa construye una especie de “oftalmología de la conciencia”: un examen de cómo la percepción corporal se traduce en formas de ver, pensar y sentir.
2. Identidad y vulnerabilidad.- La obra explora cómo las desviaciones de la norma (en este caso de la visión) pueden desafiar los discursos sociales dominantes sobre el cuerpo “sano”. Desde análisis críticos sobre el capacitismo y el oftalmocentrismo hasta reflexiones sobre la identidad femenina, la mirada estrábica se convierte en un dispositivo estético que cuestiona las jerarquías culturales del cuerpo.
3. Cultura, ciencia e historia.- Halfon no se limita a lo autobiográfico: a lo largo del libro aparecen referencias a figuras como Louis Braille, James Joyce o el científico Joseph Antoine Ferdinand Plateau, así como episodios de la historia de la oftalmología. Estos pasajes revelan cómo la visión ha sido objeto de reflexión en múltiples ámbitos, desde la literatura hasta la ciencia, y enriquecen el texto con un trasfondo cultural amplio.
4. Escritura y percepción.- La obra plantea de forma explícita la idea de que ver y narrar están íntimamente ligados. La experiencia visual de la narradora moldea su escritura; la fragmentación, la asociación, el salto entre imágenes y conceptos no es arbitraria, sino que responde a un modo singular de mirar narrativamente.
Recepción crítica y estética
La crítica ha destacado la manera en que Halfon logra que el lector cuestione su propia percepción. El libro puede incomodar o fascinar porque no se conforma con relatar una experiencia personal sino que expande esa experiencia hasta convertirla en un dispositivo de reflexión filosófica y cultural.
Desde el punto de vista estético, su prosa es clara, precisa y delicada. No recurre al efectismo, sino a una economía de lenguaje que hace que cada fragmento sea significativo, tanto por lo que dice como por lo que sugiere.
Conclusión
El trabajo de los ojos es un libro que desafía las convenciones de género y las expectativas del lector. Es a la vez íntimo y universal: a partir de una experiencia muy personal, Halfon construye un texto que interroga cuestiones fundamentales sobre la percepción, el cuerpo y la escritura. La obra funciona tanto como memoria ocular como ensayo sobre la mirada y su papel en la construcción del sentido.
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