Nacida el 13 de noviembre de 1785, Lady Caroline Lamb fue una de las figuras más provocadoras y fascinantes de la alta sociedad inglesa del siglo XIX. Aristócrata angloirlandesa, esposa de un futuro primer ministro y amante de Lord Byron, su vida se convirtió en un torbellino de pasiones, literatura y escándalos. Su nombre quedó asociado para siempre a la célebre frase con la que definió al poeta: “loco, malo y peligroso de conocer”. Pero Caroline Lamb fue mucho más que una nota al pie en la biografía de Byron: fue una escritora audaz, irónica y moderna para su tiempo.


Hija del conde de Bessborough y sobrina de la duquesa de Devonshire, Caroline creció en un ambiente privilegiado y culto, donde la política, el arte y la conversación refinada eran parte del día a día. Sin embargo, desde joven mostró un temperamento incontrolable y una imaginación febril. En 1805 se casó con William Lamb, quien más tarde sería el primer ministro Lord Melbourne, pero su matrimonio fue turbulento, marcado por crisis nerviosas y por la rebeldía de Caroline ante los rígidos códigos sociales de la Regencia.

El amor y el escándalo: Byron

En 1812 conoció a Lord Byron, que acababa de convertirse en una celebridad literaria tras la publicación de Childe Harold’s Pilgrimage. Su romance fue breve e intenso, alimentado por la fascinación mutua y por la teatralidad de ambos. Cuando la relación terminó, Caroline no soportó el rechazo y comenzó una serie de episodios públicos que la convirtieron en tema de burla y de censura. Aun así, canalizó su dolor en lo que mejor sabía hacer: escribir.

“Glenarvon”: la venganza literaria

En 1816 publicó su novela Glenarvon, una obra apasionada y gótica en la que retrató sin disimulo a Byron bajo el disfraz del libertino Lord Glenarvon. El libro causó un escándalo inmediato: los círculos aristocráticos reconocieron a los personajes reales y la autora fue prácticamente expulsada de la buena sociedad. Sin embargo, Glenarvon es hoy una pieza fascinante del romanticismo temprano, una mezcla de sátira política, tragedia sentimental y crítica a la hipocresía de la nobleza británica. Con su protagonista femenina, Calantha, Caroline exploró el conflicto entre el deseo y la moral, la independencia y la sumisión, anticipando temas que luego desarrollarían autoras como las Brontë o George Eliot.

Otras obras y declive

Lamb escribió también Graham Hamilton (1822) y Ada Reis (1823), novelas que combinan elementos góticos, filosóficos y fantásticos, mostrando su gusto por lo excéntrico y lo visionario. Aunque su fama nunca igualó el escándalo de Glenarvon, su prosa revela una sensibilidad original y un talento para la introspección psicológica. Con el paso de los años, su salud mental se deterioró, y murió en 1828, con apenas 42 años.

Legado

Durante mucho tiempo, Lady Caroline Lamb fue recordada solo como “la amante de Byron”. Pero su figura ha sido reivindicada en las últimas décadas como una precursora del romanticismo femenino, una escritora que se atrevió a desafiar las convenciones sociales y a exponer su subjetividad con una franqueza inaudita para una mujer de su posición. En su vida y en su literatura, encarnó la lucha entre el deber y la pasión, la lucidez y la locura: un espejo de la propia época romántica.


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