La Real Academia Española (RAE) establece normas claras para puntuar correctamente los diálogos en textos narrativos. Un manejo adecuado de estos signos facilita la lectura y aporta precisión estilística. A continuación, se explican las reglas fundamentales.


1. El uso de la raya (—) para introducir cada intervención

Cada vez que un personaje toma la palabra en un diálogo, su intervención comienza precedida por una raya larga (), no con guion corto (-). La raya se pega al primer elemento (sin espacio) y después se deja espacio tras ella.

Ejemplo:

—No sé qué hacer —dijo Marta.

2. Separación entre la intervención y el inciso del narrador

Cuando el narrador interrumpe o añade información a un diálogo (inciso), se usan rayas para encerrar el comentario. Las rayas se pegan al texto que introducen y se coloca punto solo al final del enunciado completo.

Ejemplos:

—No sé —dijo Marta— si podré ir mañana.

  • Si el inciso interrumpe una oración, se continúa en minúscula tras el inciso.
  • Si el inciso termina la oración, lo que sigue después empieza con mayúscula.

Ejemplo:

—Tal vez —añadió—. No estoy segura.

3. Puntuación interna del diálogo

Los signos de puntuación propios de cada intervención (puntos, comas, signos de interrogación o exclamación) se colocan antes del cierre de la raya, cuando hay inciso, o normalmente si no lo hay.

Ejemplos:

—¿Vendrás mañana? —preguntó Lucía. —¡Qué alegría verte! —exclamó Juan.

Si no hay inciso del narrador, se finaliza con el signo de puntuación correspondiente y no se añade raya de cierre:

Ejemplo:

—Espero que mañana haga buen tiempo.

4. Diálogos extensos: unificación de signos

Si una intervención ocupa varios párrafos, solo el primero lleva raya de apertura. Los siguientes párrafos empiezan sin raya, salvo que haya un nuevo interlocutor.

Ejemplo:

—Desde que llegamos, todo ha cambiado.
El pueblo ya no es como antes.
Espero que podamos adaptarnos.

Si cambia el hablante, se introduce nueva raya.

5. Diálogo con acotaciones iniciales

Cuando se desea aclarar desde el inicio quién habla, puede empezarse con un inciso del narrador seguido de dos puntos y luego la intervención, sin raya:

Ejemplo:

Marta dijo: —Hoy no podré acompañarte.

Ojo: si tras los dos puntos la intervención continúa con un diálogo extendido, sí se puede usar raya en los cambios de turno.


Resumen rápido

SituaciónNorma
Inicio de intervenciónRaya larga (—) pegada al texto
Inciso del narradorSe encierra entre rayas
Puntuación en el diálogoDentro, antes del cierre de la raya
Cambio de hablanteNueva raya
Diálogo largo, mismo hablanteSolo raya en el primer párrafo

Descubre más desde El baúl de Xandris

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.