Mercè Rodoreda (1908–1983) es una de las escritoras más influyentes de la literatura catalana del siglo XX. Su prosa delicada, su simbología cargada de lirismo y su capacidad para retratar los rincones más íntimos del alma humana la han convertido en un referente imprescindible. Aunque su obra es profundamente personal, también recoge las heridas de un tiempo histórico convulso, marcado por la guerra, el exilio y la transformación social.


Rodoreda nació en Barcelona, en el barrio de Sant Gervasi, y su relación con la ciudad fue intensa y duradera, incluso cuando tuvo que abandonarla. Su formación fue autodidacta y empezó escribiendo novelas de corte más convencional, pero la Guerra Civil Española marcó un punto de inflexión en su vida y en su escritura. Exiliada primero en Francia y después en Suiza, Rodoreda vivió décadas lejos de su tierra, lo que marcó profundamente su narrativa.

No volvió a vivir de forma estable en Cataluña hasta los años 70, ya reconocida como una de las grandes voces de la literatura catalana.

Influencias literarias

Rodoreda admiraba profundamente a Marcel Proust y Virginia Woolf, y esas influencias se sienten en su atención al mundo interior, el fluir de la conciencia y el paso del tiempo. También se puede rastrear en su obra el simbolismo de Rilke y la sensibilidad modernista catalana.

Sin embargo, su voz es única: funde lo cotidiano con lo poético, lo íntimo con lo universal. Su literatura trasciende etiquetas.

Obras esenciales y sus argumentos

La plaça del Diamant (1962)
Su novela más célebre. Narra la historia de Natàlia —»la Colometa»—, una mujer que vive los estragos de la guerra, el matrimonio opresivo y la pobreza. A través de una prosa aparentemente sencilla pero profundamente simbólica, Rodoreda retrata el sufrimiento, la sumisión y la resiliencia femenina.
“I jo em vaig tornar petita, petita, i em vaig ficar dins d’un forat i allà em vaig quedar…”

Mirall trencat (1974)
Una saga familiar ambientada en la Barcelona de principios del siglo XX. La novela gira en torno a Teresa Goday, una mujer que asciende socialmente, y las generaciones que la suceden. El paso del tiempo, la decadencia, el silencio y los secretos componen una historia melancólica y elegante.
“Tot se’n va, tot passa, i el mirall es trenca.”

Vint-i-dos contes (1958)
Una colección de cuentos que explora la psicología femenina, la infancia, el dolor y lo fantástico. En ellos ya se nota la evolución de su estilo hacia una narrativa más simbólica, con elementos oníricos y líricos.

Jardí vora el mar (1967) y La meva Cristina i altres contes (1967)
Ambas obras son joyas narrativas que profundizan en temas como la soledad, el deseo, la memoria o el misterio. Muy recomendables para quienes disfrutan de lo breve y evocador.

Temas recurrentes

Rodoreda exploró con gran sensibilidad los siguientes temas:

  • El papel de la mujer: la represión, la maternidad, los límites del matrimonio, el deseo de libertad.
  • La memoria y el tiempo: la nostalgia, la infancia perdida, el paso del tiempo como una constante.
  • El exilio y la identidad: la pérdida del hogar, la extrañeza del mundo.
  • La muerte y la decadencia: no como final trágico, sino como parte inevitable del ciclo vital.
  • La naturaleza y el simbolismo: flores, jardines, espejos, pájaros… elementos que comunican lo que las palabras callan.

Técnica narrativa y estilo

Rodoreda es una maestra del estilo lírico, de la prosa poética que fluye como una música triste y hermosa. Suele utilizar la primera persona, permitiendo al lector habitar la mente de sus personajes, en especial mujeres que no siempre tienen voz.

Su estilo, aunque cuidado, nunca es recargado. Sus frases son limpias, aparentemente simples, pero esconden capas de profundidad emocional. Usa símbolos de forma intuitiva, como si surgieran de un sueño.

También experimentó con el monólogo interior y lo onírico, sobre todo en su última etapa, más experimental y alegórica.

Citas memorables

“La felicitat és com un vidre: com més net, menys es veu.”
(La plaça del Diamant)

“Les coses importants no es poden dir: passen per dins.”

“Tothom té un racó secret d’on no vol sortir.”

¿Por qué leer a Mercè Rodoreda hoy?

Porque su obra habla del dolor, de la supervivencia, del amor y la pérdida con una voz íntima, bella y profundamente humana. Porque su literatura no solo representa un hito de las letras catalanas, sino una ventana emocional al siglo XX. Y porque leer a Rodoreda es entrar en una casa antigua llena de espejos, flores marchitas, voces apagadas… y sin embargo, encontrar belleza en cada rincón.

Recomendaciones de lectura

Si es tu primera vez con Rodoreda, empieza por La plaça del Diamant: es accesible, conmovedora y profundamente reveladora. Luego puedes seguir con sus cuentos o con Mirall trencat, para adentrarte en su mundo más simbólico.

Para quienes disfrutan de autoras como Virginia Woolf, Carson McCullers o Clarice Lispector, Rodoreda será un descubrimiento fascinante.


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