Luz de medianoche (Saga, 2022), escrita por Víctor Conde, es una novela coral que nos sumerge en la vida de varios personajes conectados por un programa de radio nocturno. La narradora de este programa es Luz Delaqua, una locutora misteriosa cuya voz se ha convertido en un faro para los oyentes que buscan refugio en la oscuridad. Cada noche, a partir de las doce en punto, Luz reflexiona sobre diversos aspectos de la vida, los sentimientos humanos, y ofrece consejos que tocan las fibras más íntimas de quienes la escuchan. Estos oyentes, a su vez, llaman al programa para compartir sus experiencias, miedos y secretos, haciendo de Luz de Medianoche un espacio tanto de reflexión personal como de confesión pública.


Esta es una novela un poco ajena a lo que esperaba de Víctor Conde que demuestra una vez más su versatilidad en todos los géneros. Y digo esto porque de las novelas que le he leído anteriormente como De las ciudades vuestras tumbas, He oído a los mares gritar mi nombre, El beso de Copacati y El filo del ocaso, ninguna de ellas es una novela contemporánea y con cierto humor. Es decir, me ha sorprendido y para bien.

Uno de los aspectos más destacados de la novela es la diversidad de los personajes. Cada uno de ellos representa una vida compleja y única, llena de sueños, frustraciones y secretos. Harold Broswin, por ejemplo, es un piloto de carreras que vive bajo la sombra de su padre, un magnate de la industria del motor. A primera vista, Harold parece un hombre sencillo, cuya vida gira en torno a la velocidad y la competencia. Sin embargo, a lo largo de la historia, descubrimos que Harold guarda profundas dudas existenciales que lo llevan a cuestionar el sentido de su vida. Su relación con Luz y las conversaciones que mantienen lo empujan a una especie de crisis personal, donde se entremezclan la búsqueda de identidad y el deseo de escapar de las expectativas que otros han impuesto sobre él.

Por otro lado, Rosa Pazos es una joven anarquista con una pasión irrefrenable por la música. Su vida está marcada por el caos de su entorno, pero encuentra en la música una forma de ordenar sus pensamientos y emociones. Rosa es un personaje lleno de energía, que a pesar de las dificultades de su vida diaria, mantiene un optimismo contagioso. La novela nos muestra cómo el programa de Luz influye en su vida, dándole un sentido de dirección en medio de la incertidumbre y la inestabilidad que la rodea. Su relación con otros personajes, como su amigo Francis, añade una capa de dinamismo y humor a la trama.

Uno de los mayores logros de Víctor Conde en esta novela es su habilidad para crear una atmósfera de intimidad y cercanía. A través de las palabras de Luz, el lector se siente como un oyente más del programa, alguien que se conecta con las vidas de los personajes y se deja llevar por las reflexiones profundas sobre el sentido de la vida, el amor y el miedo. a la soledad. La novela no es solo un relato sobre los personajes, sino también una reflexión sobre la importancia de la comunicación, el poder de las palabras y la conexión humana. A lo largo del texto, Conde utiliza el formato del programa de radio como una metáfora de la búsqueda de sentido en un mundo que a menudo parece indiferente y caótico.

La estructura de la novela alterna entre las llamadas al programa y las historias individuales de los personajes, creando un mosaico de vidas entrelazadas. Cada personaje tiene su momento para brillar, ya través de ellos, la novela explora temas como la identidad, la soledad, el éxito y el fracaso. Conde introduce toques de humor y diálogos agudos que alivian la tensión de los momentos más dramáticos. Además, la novela está repleta de referencias culturales y literarias, lo que le añade una capa extra de profundidad para aquellos lectores que disfrutan de los guiños intelectuales.

Otro aspecto importante de Luz de Medianoche es la forma en que aborda el concepto de lo oculto y lo no dicho. Luz, como locutora, es un personaje misterioso que nunca revela su rostro, lo que crea un aura de misterio a su alrededor. Este detalle no es menor, ya que el ocultamiento de la identidad de Luz refleja una de las temáticas centrales de la novela: la lucha interna de los personajes por descubrir quiénes son realmente y cómo desean ser percibidos por los demás. El juego entre lo visible y lo oculto es un recurso que Conde explora de manera recurrente, convirtiendo la novela en una reflexión sobre las máscaras que todos llevamos.

En términos estilísticos, Conde utiliza un lenguaje ágil y directo, pero no por ello carente de belleza poética. Las descripciones de los pensamientos y emociones de los personajes están llenas de matices, y las interacciones entre ellos se sienten auténticas y humanas. Los diálogos, en particular, son uno de los puntos fuertes de la novela, ya que consiguen capturar la esencia de cada personaje con gran precisión. El tono de la novela oscila entre lo introspectivo y lo humorístico, lo que le otorga un equilibrio interesante y hace que la lectura sea fluida y entretenida.

En resumen, Luz de Medianoche es una novela que, a través de sus personajes y la figura de Luz como guía espiritual de sus oyentes, explora las complejidades de la vida moderna, la necesidad de ser escuchado y el poder de las palabras para transformar vidas. . Es una obra que combina drama, humor y reflexión, ofreciendo una experiencia rica en matices. Conde ha logrado crear una historia que, aunque arraigada en lo cotidiano, resuena con temas universales que tocan el corazón del lector.


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